Cuando alguien termina una relación, es de lo más normal no querer regresar con esa persona o sentirse devastado por el rompimiento.

Pero a pesar de esto, no todo es malo. En realidad, todos necesitamos un tiempo a solas para determinar qué queremos en nuestras vidas.

Alejarse de la pareja te hará a experimentar cómo sería la vida sin ella. Esto ayuda a pensar de una manera más clara la situación y a tomar una decisión.

El separarse no determina que no seguirás con él o ella, pues muchos terapeutas profesionales utilizan incluso el método de separación como una técnica para continuar luego juntos, y que piensen bien su decisión.

Para determinar qué tanto querés estar con esa persona, la psicóloga Inés Zepeda recomienda separarse de la pareja por un tiempo de 4 a 6 meses aproximadamente, pero esto depende de importantes factores que debés considerar como: la personalidad de la pareja, el tipo de problema, los objetivos que tienen en común y su forma de ser.

En este tiempo pondrás tus pensamientos en orden y definirás tu situación sentimental.

Si la pareja regresa, esta experiencia puede generar una mejor estabilidad en la relación y llegar a un punto en donde ambos se sienten bien con ella para comenzarla de nuevo.

Si estás en ese tiempo en que terminaste con tu novio/a y no sabés qué pasará, no te preocupés porque les puede servir para sanar las heridas y regresar en un futuro cercano, o bien, para conocer otras personas con las que podrías estar.

 

Fuente: licenciada Inés Zepeda, psicóloga clínica con especialidad en Terapia de Pareja, MIND. Correo electrónico: mindgrupo@gmail.com, teléfonos: 2379–0065 o 2379–0670.