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Existen videojuegos que pueden hacernos perder la noción del tiempo mientras nos sumergimos en la historia de los personajes ficticios.

Aunque para algunos esto es normal, para otras personas puede llegar a convertirse en un problema de adicción que la afecte a sí misma y a su entorno.

Recientemente se abrió el debate de este tema, cuando se anunció que la Organización Mundial de la Salud (OMS) quiere clasificar como enfermedad mental  al trastorno con videojuegos (Gaming Disorder). Esto, sin embargo, es solo una propuesta que todavía está en discusión y para que se reconozca como tal, debe pasar por un proceso que lo determine por completo.

Por el momento aún se desconoce la definición exacta del trastorno, aunque la publicación de un borrador en su sitio oficial indica que se le podría diagnosticar así a aquella persona que ponga a los videojuegos como algo prioritario ante cualquier otro aspecto de su vida diaria.

Según la psicóloga Renata Silva, “según el DSM V (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) aún no se ha diagnosticado la adicción a los videojuegos  como un trastorno en sí. Sin embargo, es importante mencionar que estos pueden convertirse en una adicción que llegue a afectar de manera trascendental a los adolescentes y adultos”.

Una adicción se crea en función de la intensidad, frecuencia y cantidad de dinero invertida en ella, así como el grado de interferencia en las actividades diarias de la persona. Es decir, si la persona ya no es funcional en sus áreas más importantes y en las que se desenvuelve (personal, familiar, laboral, financiero, pareja, académico, etc), esto se convierte en un serio problema.

Para que pueda ser diagnosticado, el patrón de comportamiento del juego se mantiene durante un período de al menos 12 meses, aunque esto puede acortarse si se cumplen todos los requisitos del diagnóstico.

Las personas adictas o con un problema parecido a este, es difícil que por sí solos se den cuenta de la importancia de buscar ayuda o inclusive ver que tienen algún inconveniente al respecto, por lo que un buen pronóstico se puede relacionar al hecho de tener un círculo social y familiar fuerte que los apoye e intervenga temprano en caso haya necesidad.

Así que si sos adicto a los videojuegos y pasás demasiadas horas diarias en ellos, tené cuidado porque podría empezar a afectar tu vida sin que te des cuenta. Si creés que tenés este problema o tus papás te dicen que pasás mucho tiempo frente a la pantalla, te sugerimos que visités a un profesional para que pueda evaluar tu caso y buscar la solución.

 

Fuente: Renata Silva, licenciada en psicología, R.silvapsicologia@gmail.com; Artículo Gaming Disorder, Organización Mundial de la Salud, DPA.